Cuando haces ejercicio en forma sostenida durante una hora, tu cuerpo pierde más agua que la que puede producir y, si no la repones, te deshidratas y eso es malo para tu salud. Por eso, necesitas proveerte el agua que tu organismo utiliza cada día que vas al gimnasio y tomas una clase; y más aún, si es verano o si tu rutina para estar saludable es practicar un deporte al aire libre en días soleados.