El asiento es el punto de contacto entre nosotros y nuestra bicicleta, cuando montamos en bici pasamos muchas horas encima del mismo produciendo rozamiento y por tanto de la buena o mala relación de nuestro cuerpo con el sillín dependerá que haya o no problemas. También de esta relacion dependerá en gran parte que montar en bici sea una buena experiencia o directamente se convierta en una tortura.